Robot Rider (2005), Hajime Sorayama.
Artes Visuales

El hiperrealismo fantástico en las pinturas de Hajime Sorayama

Hajime Sorayama es un artista japonés que ha redefinido el futurismo mediante una mezcla de anatomía humana, ingeniería y estética pin-up. Aunque es mundialmente reconocido por sus esculturas para figuras como The Weeknd y colaboraciones con Dior, su faceta pictórica destaca por el uso del aerógrafo para crear un "hiperrealismo fantástico". En obras como Sexy Robot (1983) y la serie Gynoids, Sorayama logra que el metal parezca elástico y cálido, fusionando el deseo humano con la frialdad tecnológica para borrar la frontera entre lo orgánico y lo artificial.


Por Constanza Martínez Achim

Aunque las esculturas monumentales de Hajime Sorayama han capturado la atención del público masivo recientemente gracias a su colaboración con The Weeknd en su gira After Hours Til Dawn, iniciada en 2022, el artista lleva años redefiniendo la estética del futurismo y colaborando con casas de moda de lujo como Dior. Su arte no se limita a estas piezas monumentales. Existe otra faceta menos conocida pero igual de bella y original: sus pinturas e ilustraciones hiperrealistas.

Robot en el show de la colección de moda de hombre pre otoño de 2019 de Dior en Tokyo.

 

Hajime Sorayama nació en Ehime, Japón, en 1947. La inspiración detrás de su obra es una mezcla entre la anatomía humana, el pin-up clásico de los años cincuenta y la precisión de la ingeniería mecánica. Los temas principales de su producción giran en torno a la "belleza ideal", donde figuras femeninas, animales y objetos inanimados son reconstruidos bajo una armadura de cromo líquido. En su libro de ilustraciones Sexy Robot (1983) declaró: "Mi trabajo es una búsqueda de la perfección técnica y la belleza estética absoluta".

Sus pinturas suelen estar hechas con aerógrafo, herramienta que le permite alcanzar gradaciones de color sutiles que vuelven impecable la transición entre el metal y la piel. Sus lienzos recuerdan a las ilustraciones publicitarias de mediados del siglo XX, pero con un enfoque más erótico, de ciencia ficción y futurista.

Robot Rider (2005), Hajime Sorayama.

 

En su serie de ilustraciones Gynoids, Sorayama crea robots con rasgos femeninos donde las texturas metálicas simulan la elasticidad de los tejidos biológicos y las articulaciones mecánicas se presentan casi anatómicas. Así, el artista le otorga calidez a materiales que por definición son fríos. Sus robots no son máquinas rígidas sino entidades flexibles y sensuales, figuras que fusionan dos mundos aparentemente opuestos: el deseo humano y la frialdad de la inteligencia artificial.

Kim Jones, director artístico de Dior Men, señaló lo siguiente sobre su colaboración para la colección Pre-Fall 2019 presentada en Tokio: "Sorayama es un futurista que entiende el cuerpo de una manera que nadie más logra; su trabajo es increíblemente moderno pero tiene un alma que viene de la tradición del dibujo clásico". A través del hiperrealismo fantástico, Sorayama representa una versión pulida, perfecta y brillante de la realidad. En su pintura la frontera entre lo orgánico y lo tecnológico desaparece por completo.